Es una de las quejas más repetidas en las juntas de vecinos: en los pisos altos apenas sale agua, o la ducha se queda en un hilo cuando alguien abre otro grifo. La presión de agua baja tiene solución, pero primero hay que saber de dónde viene. Vamos por partes.

Por qué baja la presión

El agua de la red llega al edificio con una presión determinada, y esa presión tiene que ser suficiente para subir hasta el grifo más alto y lejano. En edificios de cierta altura, la red por sí sola no siempre llega. Para eso están los grupos de presión: un conjunto de bombas que dan al agua el empujón que le falta.

Cuando la presión baja, casi siempre es por una de estas causas:

  1. El grupo de presión está viejo o mal dimensionado. Con el tiempo las bombas pierden rendimiento, o el edificio ha cambiado (más consumo del previsto) y el grupo se ha quedado corto.
  2. Un fallo en el grupo: una bomba averiada, un calderín (depósito de presión) descargado o roto, un presostato descalibrado.
  3. Suciedad o incrustaciones en filtros y tuberías que estrangulan el paso.
  4. Fugas en la instalación que se comen la presión.
  5. Demanda simultánea: a ciertas horas todos abren el grifo a la vez y el grupo no da abasto.

Qué NO es una buena solución

Subir la presión «a lo bruto» sin diagnóstico. Forzar un grupo mal ajustado desgasta las bombas, dispara el consumo eléctrico y puede provocar golpes de ariete que dañan la instalación. El parche sale caro.

Cómo se soluciona bien

La solución depende del diagnóstico, pero suele pasar por:

  • Revisar el grupo de presión completo: bombas, calderín, presostatos, cuadro.
  • Comprobar si está bien dimensionado para el edificio de hoy, no para el de hace 20 años.
  • Sustituir o modernizar el grupo cuando ha llegado al final de su vida útil. Los grupos actuales, con variador de frecuencia, mantienen la presión estable aunque varíe la demanda y gastan bastante menos.
  • Detectar y reparar fugas o estrangulamientos.

En muchos casos, un grupo nuevo bien dimensionado no solo resuelve la presión: baja la factura de luz y elimina los altibajos cuando varios vecinos coinciden.

Un apunte para comunidades

El grupo de presión es una instalación que conviene mantener, no esperar a que falle. Una revisión periódica evita quedarse sin agua un domingo y alarga la vida del equipo. Cuando toca cambiarlo, la instalación suele resolverse en pocos días.

En Electroxuquer llevamos 40 años con sistemas de agua en edificios y comunidades de la provincia de Valencia. Diagnosticamos de dónde viene la falta de presión y te decimos qué necesita tu edificio de verdad —reparar, ajustar o renovar—, sin apuntar directamente a lo más caro.

¿Problemas de presión en tu comunidad? Llámanos al 962 459 500 y lo miramos.

Tags: